Lo que comenzó como un accidente terminó convirtiéndose en uno de los desastres ambientales más graves de la historia, liberando millones de barriles de petróleo en el océano.
La explosión ocurrió en el Golfo de México y durante 87 días se vertieron aproximadamente 4,9 millones de barriles de petróleo al mar, afectando las costas de Louisiana, Mississippi, Alabama y Florida.

Las consecuencias fueron devastadoras: ecosistemas destruidos, fauna marina afectada y comunidades enteras impactadas.
Hoy, más que recordar, es momento de reflexionar. Cuidar el medioambiente no es una opción, es una responsabilidad.
Te invitamos a informarte y ser parte del cambio. Juntos podemos proteger el agua y el medioambiente para las generaciones futuras.


